Datos y medidas de nuestro catálogo, comprobados con la ficha de cada fabricante.
- Ahorrar en la fuente de poder y comprar marcas genéricas sin certificación.
- Conectar el cable HDMI o DisplayPort a la placa madre en lugar de a la gráfica.
- Olvidar retirar el plástico protector de la base del disipador.
- Instalar la RAM en un solo canal o sin activar el perfil XMP/EXPO.
1Conectar el monitor a la placa madre
Es el error número uno: conectar el monitor al puerto de la placa madre en lugar de a los puertos de la tarjeta gráfica. Así la PC usa los gráficos integrados del procesador, mucho más lentos, en lugar de tu gráfica. Y si el procesador no tiene gráficos integrados (los modelos F, por ejemplo), directamente no verás imagen.
2El plástico «invisible» del disipador
Muchos disipadores nuevos traen una lámina de plástico transparente sobre la base de cobre o sobre la pasta térmica. Si no la retiras, el calor no pasa al disipador: el procesador se calienta en segundos y la PC baja su rendimiento o se apaga para protegerse.
3Ahorrar en la fuente de poder
Una fuente genérica sin certificación puede no entregar los watts que promete ni tener protecciones. Los síntomas son apagones y reinicios en pleno juego, y en el peor caso puede dañar otras piezas. Elige una de marca conocida, con certificación 80 Plus, protecciones y una garantía larga. Más en la guía de fuentes de poder.
4La RAM en un solo canal o sin XMP/EXPO
Dos errores con la memoria: comprar un solo módulo o poner los dos en ranuras del mismo canal, y no activar el perfil XMP o EXPO en la BIOS. En los dos casos la memoria rinde bastante menos de lo que pagaste. Más en la guía de RAM.
5Repartir mal el presupuesto
Gastar de más en el procesador, la placa o las luces y quedarse corto en la tarjeta gráfica, que es la que más FPS da. O al revés: una gráfica muy cara con un procesador de entrada. Mira cómo repartimos el dinero en cada nivel de los presupuestos y comprueba que tus piezas encajan con la guía de compatibilidad.
6Olvidar la refrigeración y el flujo de aire
Un gabinete cerrado con pocos ventiladores, ventiladores montados al revés o un disipador justo para el procesador hacen que todo trabaje más caliente y más ruidoso. Revisa hacia dónde sopla cada ventilador (la flecha del marco lo indica) y elige un disipador con capacidad de sobra. Más en la guía de gabinete y refrigeración.